¿Qué debes saber sobre cada uno de los análisis que ofrecemos?

HEMATOLOGÍA

El hemograma se solicita habitualmente para conocer el estado de salud de un individuo; si se tiene las diferentes poblaciones celulares dentro de los valores de referencia‚ quiere decir que esta sano y que no se requerirá otro hemograma hasta que se produzca un cambio en el estado de salud o cuando el médico lo crea necesario.

Si el paciente tiene síntomas de fatiga‚ debilidad‚ infección‚ inflamación‚ presencia de hematomas o sangrado; en estos casos el médico puede solicitar una Biometría Hemática para ayudar a diagnosticar la causa del malestar en el individuo.

En este caso no se requiere ayuno. La toma de muestra es en sangre.

El detectar aumentos significativos en los leucocitos ayuda a confirmar la presencia de una infección y sugieren la necesidad de seguir haciendo análisis para identificar su origen. En cambio la disminución en el número de eritrocitos (anemia) se puede evaluar según los cambios en el tamaño y la forma de los eritrocitos para conocer si la causa es una producción disminuida‚ o bien un aumento en la pérdida o en la destrucción de los eritrocitos. Por otra parte un recuento de plaquetas que sea bajo o extremadamente alto puede confirmar la causa de un sangrado o coagulación excesivos‚ y puede también asociarse a enfermedades de la médula ósea como las leucemias.

La determinación del grupo ABO y el tipo Rh se realiza para conocer el tipo de sangre del paciente y que de esta manera puedan hacer donaciones de sangre o realizar una transfusión sanguínea.

  1. Anemia grave y condiciones que causan anemia como la anemia falciforme y la talasemia.
  2. Pacientes quirúrgicos con sangrados intra o postoperatorios.
  3. Personas con heridas o traumatismos.
  4. En casos de pérdida excesiva de sangre.
  5. Cáncer y los efectos producidos por la quimioterapia.
  6. Trastornos por sangrado‚ como la hemofilia.

Es recomendable que todas las mujeres embarazadas se realicen un tipaje sanguíneo para determinar si son Rh-negativas o positivas; así mismo esta prueba se debería efectuar a todos los recién nacidos de madres Rh-negativas para determinar si la madre necesita la administración de la inmunoglobulina Rh.

La prueba de Coombs indirecta se solicita siempre previamente a una transfusión de sangre y también en todos los embarazos. En mujeres embarazadas Rh-negativas con anticuerpos de tipo Rh (sensibilizadas frente a antígenos extraños)‚ se solicita a veces la prueba de Coombs indirecta para conocer de manera aproximada la cantidad de anticuerpo presente.

En mujeres Rh-negativas‚ se realiza a las 28 semanas previamente a la inyección de la Ig-Rh‚ y después del alumbramiento si el bebé es Rh positivo.

La prueba de Coombs directa se solicita cuando se sospecha la existencia de una anemia hemolítica y se quiere conocer su causa.
También se solicita la prueba en recién nacidos hijos de madres con riesgo o si presentan signos de enfermedad hemolítica del recién nacido‚ en ausencia de otras causas que expliquen los síntomas que pueden ser:

  • Palidez.
  • Ictericia‚ con aumento de bilirrubina.
  • Aumento del tamaño del hígado o del bazo.
  • Hinchazón generalizada.
  • Dificultad para respirar.

 

También se solicita una prueba de Coombs directa ante signos y síntomas de una reacción transfusional‚ como:

  • Fiebrre.
  • Escalofríos.
  • Dolor de espalda.
  • Sangre en la orina.

El recuento de reticulocitos suele solicitarse cuando:

  • En el hemograma se detecta un descenso del recuento de hematíes y/o de hemoglobina y hematocrito.
  • El médico quiere evaluar la función de la médula ósea.
  • Existen signos y síntomas de anemia o de sangrado crónico‚ como palidez‚ falta de energía‚ fatiga‚ debilidad‚ dificultad para respirar y/o sangre en heces.
  • Se ha diagnosticado algún trastorno en la producción de hematíes que se está tratando‚ como anemia por déficit de hierro‚ deficiencias de vitamina B1’ y folato‚ enfermedad renal (puede afectar a la producción de eritropoyetina).
  • Se ha realizado quimioterapia o radioterapia.
  • Se ha realizado un trasplante de médula ósea.
  • Ocasionalmente‚ en individuos con aumento del recuento de hematíes y aumento de la hemoglobina y del hematocrito; todo esto para determinar la tasa de sobreproducción de hematíes por la médula ósea.

COAGULACIÓN

Si se está tomando un medicamento anticoagulante (acenocumarol) ya que el médico estará verificando el TP/INR de manera regular para asegurarse de que el tratamiento funciona correctamente y de que el TP/INR ha aumentado de manera adecuada; también este examen se solicita rutinariamente para garantizar que no existe ningún trastorno de la coagulación previamente a una intervención quirúrgica o a un procedimiento médico invasivo.

No está establecida una frecuencia concreta para realizar la prueba. El médico la solicitará con suficiente frecuencia como para asegurarse que los fármacos están consiguiendo el efecto deseado‚ es decir‚ están aumentando el tiempo de coagulación hasta un nivel terapéutico‚ sin causar sangrados excesivos o hematomas.

Si siempre y cuando presente signos o síntomas de un trastorno de la coagulación como sangrados nasales‚ gingivales‚ hematomas‚ menstruaciones copiosas‚ presencia de sangre en orina y/o en heces‚ síntomas o signos similares a los de una artritis (como sangrados intraarticulares)‚ pérdida de visión y anemia crónica.

El Tiempo Parcial de Tromboplastina puede solicitarse cuando:

  • El paciente acude por sangrados o hematomas sin causa aparente‚ como tromboembolismos‚ cuadros agudos como coagulación intravascular diseminada (CID) o cuando el paciente presenta alguna situación patológica crónica como una enfermedad hepática.
  • El paciente ha tenido ya un episodio trombótico o se han padecido abortos recurrentes.
  • Se solicita como un estudio preoperatorio para evaluar la tendencia al sangrado‚ especialmente si la intervención quirúrgica conlleva un elevado riesgo de pérdida de sangre y/o si el paciente presenta una historia clínica de sangrados.
  • Se le está administrando heparina intravenosa (IV) al paciente o bien está bajo tratamiento ambulatorio con heparina‚ pues sirve para monitorizar el estado de anticoagulación alcanzado.

La VSG se solicita cuando se sospecha que una enfermedad puede ocasionar una inflamación en alguna parte del organismo por ejemplo cuando una artritis puede ser la responsable de dolor e inflamación articular‚ o cuando se piensa que algunos síntomas y signos gastrointestinales pueden ser ocasionados por una enfermedad inflamatoria intestinal.

Al médico le puede interesar repetir la VSG al cabo de varias semanas o de algunos meses antes de proceder a un estudio extensivo de la enfermedad. Si el médico ya sabe que el paciente sufre de una enfermedad como una arteritis de la temporal (en la cual los cambios de la VSG reflejan la progresión de la enfermedad)‚ quizás solicite la VSG a intervalos regulares para monitorizar la evolución de la misma.

QUÍMICA CLÍNICA

La prueba de glucosa en sangre puede utilizarse para el cribado de la diabetes y de estados pre-diabéticos en individuos sanos asintomáticos‚ debido a que la diabetes es una enfermedad frecuente que se inicia con pocos síntomas. Otro caso es cuando una embarazada presenta una diabetes gestacional pues su médico irá solicitando los niveles de glucosa durante el resto del embarazo y después del alumbramiento‚ para monitorizar la situación.Finalmentees posible que también se solicite en el curso de un examen físico de rutina.

  • Aumento de la sensación de sed‚ a menudo con aumento de la eliminación de orina.
  • Fatiga.
  • Visión borrosa.
  • Cicatrización enlentecida de las heridas.
  • Sudoración.
  • Hambre.
  • Temblores.
  • Ansiedad.
  • Confusión.
  • Visión borrosa.

Individuos con elevado riesgo de desarrollar diabetes‚ como aquéllos con una historia familiar de diabetes‚ aquéllos con sobrepeso y aquéllos que ya sobrepasan los 40ó 45 años de edad.

La creatinina puede solicitarse rutinariamente como parte de un panel metabólico básico‚ o cuando existen molestias inespecíficas‚ ante situaciones agudas‚ y/o cuando el médico sospecha que los riñones no funcionan adecuadamente.

  • ¿Cuáles son los síntomas de la disfunción renal?
  • Fatiga‚ pérdida de concentración‚ poco apetito‚ trastornos con el sueño.
  • Hinchazón o inflamación‚ particularmente alrededor de los ojos o en la cara‚ muñecas‚ abdomen‚ muslos o tobillos.
  • Orina con espuma‚ con sangre‚ o de color café.
  • Disminución de la cantidad de orina emitida.
  • Problemas al orinar‚ como quemazón o secreciones anómalas‚ o alteraciones del ritmo y frecuencia con la que se orina‚ especialmente de noche.
  • Dolor lumbar‚ en la parte posterior y media de la espalda‚ en el flanco‚ por debajo de las costillas‚ cerca de la zona donde se localizan los riñones.
  • Hipertensión.

La creatinina en sangre puede solicitarse junto a la urea en sangre y la albúmina en orina (microalbúmina) a intervalos regulares en pacientes que presentan una alteración renal conocida o que padecen de una enfermedad que puede afectar la función renal o puede estar exacerbada por dicha disfunción. Ambas pruebas pueden solicitarse previamente a la realización de una TAC‚ previamente a y durante algunos tipos de tratamiento‚ y también antes y después de una diálisis para monitorizar la eficacia del tratamiento.

La determinación de ácido úrico se solicita ante la sospecha de niveles elevados de ácido úrico. Se solicita a personas con cáncer sometidas a quimioterapia o radioterapia‚ para evitar que los niveles de ácido úrico alcancen valores demasiado elevados; también puede solicitarse el ácido úrico a personas con tendencia a la formación de cálculos renales de manera recurrente o a personas con gota a las que interesa controlar una posible formación de cálculos renales.

Esta enfermedad constituye una forma común de artritis. Las personas con gota presentan dolores articulares‚ principalmente en los dedos gordos de los pies‚ aunque también en otras articulaciones.

El perfil hepático puede solicitarse cuando existen signos y/o síntomas de disfunción hepática.

  • ¿A quiénes se recomienda solicitar esta prueba?
  • Personas que toman medicación potencialmente dañina para el hígado.
  • Personas que consumen alcohol en exceso.
  • Personas con antecedentes de exposición (posible o conocida) a virus causantes de hepatitis.
  • Personas con antecedentes familiares de enfermedad hepática.
  • Personas obesas‚ especialmente si tienen diabetes y/o hipertensión.
  • Debilidad‚ cansancio.
  • Pérdida del apetito.
  • Náuseas‚ vómitos.
  • Hinchazón abdominal.
  • Dolor abdominal.
  • Ictericia.
  • Emisión de orina de color oscuro‚ heces descoloridas.
  • Prurito (picor).

A menudo‚ para determinar la causa del trastorno hepático y evaluar su severidad‚ se solicita el perfil hepático en diversas ocasiones y durante varias semanas.
Una vez detectada la enfermedad hepática‚ su evolución y la respuesta al tratamiento se monitorizan regularmente con varias de las pruebas incluidas en el perfil hepático.

Esta prueba usualmente se solicita en el curso de un examen físico de rutina; también puede solicitarse para evaluar si los cambios en el estilo de vida dirigidos a reducir los niveles de lípidos (dieta‚ ejercicio) han resultado eficaces‚ y finalmente ayuda para determinar la eficacia de un tratamiento con estatinas.

Si no existen factores de riesgo conocidos de enfermedad cardíaca‚ se recomienda el estudio cada cinco años; es posible que tan sólo se solicite el colesterol total en lugar de un perfil lipídico completo‚ aunque si el colesterol resulta elevado‚ es muy probable que se realice el estudio completo.
Si existen otros factores de riesgo o se tiene (o se había tenido anteriormente) el colesterol elevado‚ se recomienda la realización del perfil lipídico completo de manera más frecuente.

Se recomienda realizar esta prueba a niños jóvenes y adultos. Se le debe de dar mayor importancia si cuentan con una historia familiar de enfermedad cardíaca‚ diabetes‚ hipertensión arterial o sobrepeso. A los niños con riesgo elevado se les debería de solicitar el perfil lipídico entre los 2 y los 8 años de edad; en menores de 2 años de edad no suele realizarse este estudio.
En adultos se recomienda a varones mayores de 45 años o mujeres a partir de los 50-55 años personas con adicción al tabaco adultos con hipertensión o que están siendo tratados con fármacos antihipertensivos personas con historia familiar de enfermedad cardíaca prematura y finalmente a personas con diabetes.

Para este estudio se requiere 10 a 1 horas de ayuno.

La determinación de albúmina puede solicitarse junto con muchas otras pruebas cuando una persona presenta signos y/o síntomas de alteración hepática como ictericia‚ fatiga o pérdida de peso‚ o signos de síndrome nefrótico como hinchazón de las cuencas orbitarias‚ de las piernas o del abdomen. Los médicos también pueden solicitar la albúmina para evaluar el estado nutricional de un individuo.

Las proteínas totales se solicitan frecuentemente en una analítica rutinaria. También se solicita junto con otras pruebas para proporcionar información si se presentan síntomas sugestivos de alteración hepática o renal‚ o si se sospecha la existencia de un trastorno de la médula ósea o para investigar la causa de una retención anormal de líquido en los tejidos (edema).

Ayuda a proporcionar información general sobre el estado nutricional de una persona‚ por ejemplo si se ha sufrido una pérdida de peso injustificable recientemente.

CORAZÓN

Es un examen para verificar qué tanta cantidad de los diferentes tipos de deshidrogenasa láctica (LD por sus siglas en inglés) están presente en la sangre. La deshidrogenasa láctica es una enzima que se encuentra en casi todos los tejidos del cuerpo y está principalmente involucrada en la producción de energía en las células lo que explica su amplia distribución.

La determinación de LD total suele solicitarse cuando hay una sospecha de daño celular o tisular; se puede solicitar también para monitorizar el daño causado por traumatismo o lesión muscular y para ayudar a identificar una anemia hemolítica.

La determinación de CK (creatina-fosfocinasa) se solicita cuando existe sospecha de infarto de miocardio; por otra parte el médico puede también puede solicitar la determinación de CK si hay dolor o debilidad muscular para ver si los músculos están dañados.

Los electrolitos se usan muy frecuentemente para monitorizar el tratamiento de ciertas enfermedades como la hipertensión arterial‚ la insuficiencia cardiaca y las enfermedades renales y hepáticas.

Esta prueba puede solicitarse como parte de un chequeo de rutina o como ayuda diagnóstica cuando el paciente presenta síntomas como edema‚ náuseas‚ debilidad‚ confusión o arritmias cardiacas.

Solo suele solicitarse con cierta frecuencia en pacientes que tienen una enfermedad crónica o aguda y que están tomando medicación que pueda alterar el equilibrio electrolítico.

 HUESOS

La determinación del calcio se solicita a menudo como una prueba de examen médico rutinario. Se incluye en los estudios de una primera evaluación de un paciente o en el curso de una revisión médica.

  • Enfermedad renal‚ ya que es bastante común encontrar niveles bajos de calcio en pacientes con insuficiencia renal.
  • Si existen síntomas de una concentración de calcio anormalmente elevada‚ tales como fatiga‚ debilidad‚ pérdida de apetito‚ náuseas‚ vómitos‚ restreñimiento‚ dolor abdominal‚ necesidad de orinar con mayor frecuencia y aumento de la sed.
  • Si existen síntomas de una concentración de calcio disminuida como calambres abdominales‚ calambres musculares u hormigueo en los dedos.
  • En otras enfermedades asociadas a concentraciones anormales de calcio como enfermedad tiroidea‚ enfermedades intestinales‚ cáncer o malnutrición.

Si se sufre insensibilidad alrededor de la boca en las manos y pies y si se tienen espasmos musculares en las mismas áreas. Sin embargo‚ si el calcio iónico ha ido disminuyendo progresivamente‚ puede no haber ningún síntoma como los descritos.

La monitorización de la concentración de calcio puede ser necesaria en algunos tipos de cáncer (especialmente de mama‚ pulmón‚ cabeza y cuello‚ riñón y mieloma múltiple) o en algunas enfermedades renales o en trasplantes renales. También se requerirá una monitorización del calcio si se está bajo tratamiento debido a la existencia de niveles bajos de calcio‚ con la finalidad de evaluar la eficacia de ciertos tratamientos (administración de calcio o de vitamina D).

Si en personas con síntomas de cálculos renales‚ como dolor intenso en la zona lumbar o en un costado‚ dolor que irradia hacia partes inferiores del abdomen y/o presencia de sangre en la orina.

 PÁNCREAS

La lipasa se puede solicitar cuando existen síntomas de una alteración pancreática como dolor abdominal severo‚ fiebre‚ pérdida de apetito o náuseas. También puede solicitarse cuando el médico pretende monitorizar un paciente con algún trastorno pancreático con la finalidad de evaluar la eficacia del tratamiento‚ y para determinar si los niveles de lipasa están aumentando o disminuyendo.

La amilasa se puede solicitar si un paciente presenta síntomas debidos a alguna alteración pancreática como fuerte dolor abdominal fiebre pérdida de apetito
y náuseas.

La amilasa puede solicitarse en orina simultáneamente o bien después de la amilasa en sangre.

Sirve para monitorizar la eficacia de un tratamiento y para determinar si los niveles de amilasa aumentan o disminuyen a lo largo del tiempo.

 URIANÁLISIS

El urianálisis se utiliza como una herramienta de diagnóstico ya que ayuda a detectar en orina sustancias o material celular asociados a distintas enfermedades metabólicas y renales. Se solicita ampliamente y de manera rutinaria para detectar anomalías que posteriormente deberían de seguirse controlando.

Se suele realizar un urianálisis de rutina al ingresar en un hospital. También puede formar parte de un examen de salud‚ o de un control de embarazo‚ o puede realizarse junto con otras pruebas antes de una intervención quirúrgica. Se realizará seguramente un urianálisis si se acude al médico con signos y/o síntomas propios de una infección del tracto urinario o problemas relacionados con una enfermedad renal.

  • Dolor abdominal.
  • Dolor de espalda.
  • Necesidad de orinar frecuentemente.
  • Dolor al orinar.
  • Sangre en orina.

La determinación de drogas de abuso puede solicitarse siempre que un médico‚ un empresario‚ una entidad legal o una organización atlética‚ consideren que necesitan conocer si existen drogas o sustancias prohibidas en el organismo de una persona. Pueden solicitarse antes de empezar un nuevo empleo o al solicitar una póliza de seguro‚ o también de manera aleatoria en el puesto de trabajo‚ en programas de detección de drogas en atletas‚ o cuándo es ordenado por un juez. El análisis de las drogas de abuso también lo puede solicitar un médico para monitorizar a un paciente del que se sabe o sospecha que abusa de drogas‚ o cuando una persona tiene signos y síntomas que sugieren el abuso de ellas.

  • Pupilas dilatadas o contraídas.
  • Adormecimiento.
  • Discurso lento o incoherente.
  • Agitación.
  • Náuseas.
  • Dificultad para respirar.
  • Delirios.
  • Convulsiones.
  • Cambios en la presión arterial o el ritmo cardiaco.

Se realiza una medida semicuantitativa (tira reactiva) de proteínas en orina como prueba de cribado siempre que se realiza un urianálisis. Esto puede realizarse como parte de un examen físico habitual‚ durante el embarazo‚ cuando se sospecha una infección del tracto urinario‚ como protocolo inicial en el ingreso en un hospital o siempre que se quiera evaluar la función renal. También se puede realizar cuando existe un resultado semicuantitativo (tira reactiva‚ urianálisis) previo positivo para proteínas‚ para observar si persiste la excreción de proteínas.

La determinación de proteínas en orina de 24 horas se puede solicitar como prueba de seguimiento cuando la tira reactiva de proteínas muestra la presencia de una gran cantidad de proteínas en la orina y/o cuando éstas están presentes de forma persistente.

Se debe recolectar la orina de 24 horas‚ la primera se desecha y se recolecta toda durante las siguientes 24 horas.

 HECES

La prueba de parásitos en heces se solicita cuando se cree que una persona con síntomas y signos de tipo gastrointestinal puede haber ingerido agua o alimentos contaminados. También puede solicitarse si se ha viajado al extranjero o si recientemente se ha consumido agua de ríos o de lagos o se ha estado en contacto con un familiar o conocido con una infección parasitaria.

La prueba de parásitos en heces también se suele pedir para comprobar la eficacia del tratamiento antiparasitario.

Entre los signos y síntomas destacan:

  • Diarrea prolongada.
  • Dolor abdominal.
  • Calambres.
  • Náuseas y vómitos.
  • Presencia de moco y/o sangre en las heces.

Un resultado positivo a la prueba indica que existe algún sangrado anormal en el tracto gastrointestinal aunque la mayoría de las veces la prueba de SOH suele ser negativa. Esta pérdida de sangre puede obedecer a úlceras’ divertículos’ pólipos sangrantes’ enfermedad inflamatoria intestinal’ hemorroides’ sangre digerida procedente de sangrados gingivales o de sangrados nasales’ o a tumores benignos o malignos. Cualquier resultado positivo requiere estudios adicionales.

Normalmente se solicitan pruebas de diagnóstico por la imagen como una sigmoidoscopia o una colonoscopia.

BACTERIOLOGÍA

Las pruebas para bacilos ácido-alcohol resistentes se solicitan cuando se tienen síntomas y/o signos sugestivos de Tuberculosis (TB) Pulmonar’ tales como:

  • Tos persistente con flemas o que puede producir esputos con sangre.
  • Fiebre’ escalofríos.
  • Sudoración nocturna.
  • Pérdida de peso inexplicable.
  • Debilidad.
  • Dolor torácico.

Esta prueba también se solicita si se está en tratamiento para la Tuberculosis (TB)’ pues se solicitan cultivos y extensiones de bacilos ácido-alcohol resistentes a intervalos regulares que permiten al médico evaluar la efectividad del tratamiento y establecer si el afectado todavía puede transmitir la infección.

  • Los síntomas dependen del área u órganos afectados ¿Cuáles son algunos ejemplos?
  • Dolor de espalda y parálisis (TB espinal).
  • Debilidad debida a anemia (TB en la médula ósea).
  • Trastorno mental’ dolor de cabeza’ coma (TB meníngea).
  • Dolor articular o dolor abdominal.

Los gérmenes de la TB se propagan de una persona a otra a través del aire. Los gérmenes se liberan al aire cuando una persona con la enfermedad de la tuberculosis en los pulmones o la garganta tose estornuda se ríe o canta. La TB no se propaga por compartir cubiertos tazas o cigarrillos ni por contacto con la saliva cuando se besa a alguien.

  • Personas con la infección del VIH.
  • Personas con otros problemas de salud como diabetes que le hacen difícil al cuerpo combatir los gérmenes.
  • Personas que consumen alcohol o se inyectan drogas ilegales.

El médico solicitará esta prueba cuando una persona tenga dolor de garganta y otros síntomas o signos que puedan ser debidos a infección por estreptococo.

La sospecha de infección por estreptococo será más elevada si se trata de un niño y/o si la persona afectada ha estado en contacto con otra persona diagnosticada de una faringitis estreptocócica.

  • Dolor de garganta de más de una semana de duración‚ o dolor de garganta recurrente.
  • Fiebre alta (superior a 38ºC).
  • Enrojecimiento de las amígdalas con pus (punteado blanco o amarillento).
  • Dificultad al tragar o al respirar.
  • Erupción.
  • Ronquera de más de dos semanas de duración.
  • Presencia de sangre o moco en la saliva.
  • Babeo excesivo (bebés y niños pequeños).
  • Síntomas de deshidratación‚ como sed excesiva‚ sequedad de boca‚ disminución de la cantidad de orina.

No se recomienda realizar la prueba en caso de que existan síntomas o signos asociados mayormente a infección vírica como:

  • Tos.
  • Resfriado.
  • Congestión nasal.
  • Úlceras o llagas bucales.
  • ¿En qué personas es menos frecuente la infección estreptocócica?

La infección estreptocócica es menos frecuente en menores de 3 años de edad y por ello no se recomienda la realización de la prueba a menos que se sepa que el niño puede presentar un elevado riesgo de contraer la infección‚ por ejemplo por tener un familiar afectado.

 SEROLOGÍA

Se recomienda la realización de una prueba de cribado para saber si existe o no infección por el VIH cuando:

  • Se cree que puede haber existido una exposición al VIH.
  • Se es sexualmente activo (tres o más parejas sexuales en los últimos meses).
  • Se ha recibido una transfusión sanguínea anteriormente al 1985‚ o si una pareja sexual recibió una transfusión y posteriormente resultó ser positiva para la infección por el VIH.
  • No se está seguro sobre los comportamientos de riesgo de la pareja sexual.
  • Son varones que han tenido relaciones sexuales con otros varones.
  • Se han inyectado drogas obtenidas en la calle‚ especialmente si se han compartido jeringuillas y/o otros materiales.
  • Se tiene una enfermedad de transmisión sexual (ETS).
  • Son trabajadores sanitarios‚ en los que el trabajo puede suponer una exposición directa a la sangre.
  • Hay un embarazo.
  • Son mujeres que quieren asegurarse de que no tienen una infección por VIH antes de quedar embarazadas.

Puede solicitarse esta prueba:

  • Si se presentan síntomas‚ como un chancro (úlcera) en genitales o garganta.
  • Si se está realizando tratamiento por otra enfermedad de transmisión sexual‚ como la gonorrea.
  • En el embarazo‚ para proteger al bebé.
  • Si se presentan síntomas inespecíficos parecidos a los de la sífilis‚ con el objetivo de averiguar la causa exacta de la enfermedad.
  • En varones homosexuales o en personas que mantienen prácticas sexuales de elevado riesgo.
  • En la infección por el VIH.
  • Si una o varias de las parejas sexuales ha presentado un resultado positivo para sífilis.

Cuando se está tratando una sífilis‚ se recomienda realizar un seguimiento de la infección para asegurarse de que el tratamiento está siendo eficaz y que la infección se cura.

La determinación de FR puede solicitarse si se tiene signos de Artritis (AR). También se suele solicitar esta prueba cuando un paciente presenta síntomas sugestivos de síndrome de Sjögren‚ como sequedad ocular y de mucosas‚ piel seca y dolores musculares y articulares.

Entre los síntomas se pueden incluir:

  • Dolor‚ calor‚ hinchazón y presencia de rigidez (por la mañana) en las articulaciones.
  • Nódulos subcutáneos.
  • Si la enfermedad lleva años progresando.
  • Evidencia por rayos X de una hinchazón de las cápsulas de las articulaciones.
  • Pérdida de cartílago e incluso de hueso.

Si los síntomas persisten‚ debería de repetirse la prueba aunque en la primera ocasión haya resultado negativa.

La PCR se suele solicitar ante la sospecha de una infección bacteriana grave. Puede solicitarse por ejemplo en recién nacidos con signos de infección o cuando alguien presenta signos sugerentes de una sepsis‚ como fiebre‚ escalofríos‚ y aumento de la frecuencia cardíaca y respiratoria. También puede solicitarse para monitorizar trastornos como la artritis reumatoide y el lupus‚ solicitándose regularmente para conocer si el tratamiento es efectivo o no.

La prueba se solicita cuando un paciente presenta síntomas atribuibles a alguna enfermedad causada por una infección estreptocócica previa. Suele solicitarse tan pronto como se detectan los síntomas‚ normalmente a las pocas semanas después de una infección cutánea o de garganta.

  • Fiebre.
  • Hinchazón y dolor en más de una articulación‚ especialmente en tobillos‚ rodillas‚ codos y muñecas‚ a veces de manera alternada en una u otra.
  • Nódulos pequeños e indoloros bajo la piel.
  • Movimientos rápidos y espasmódicos.
  • Erupción cutánea.
  • A veces puede producirse una inflamación en el corazón (carditis) que puede pasar desapercibida o producir dificultad al respirar‚ palpitaciones o dolor torácico.
  • Fatiga‚ falta de energía.
  • Disminución de la emisión de orina.
  • Orina sanguinolenta.
  • Erupciones.
  • Dolor articular.
  • Hinchazón (edema).
  • Hipertensión.

 HORMONAS

La determinación de PSA y la realización del tacto rectal deberían solicitarse cuando el paciente presente síntomas que podrían deberse a un cáncer de próstata‚ como: dificultad o dolor al orinar‚ aumento de la frecuencia urinaria y dolor de espalda y/o pélvico.

En caso de tener algún riesgo asociado a padecer cáncer de próstata‚ como tener ascendencia americana o africana o antecedentes familiares de cáncer de próstata se recomienda el cribado entre los 40 y 45 años de edad. En el caso de varones sin riesgo que quieran realizarse el cribado se recomienda que esperen a cumplir los 50 años.

Como esta sintomatología puede presentarse en distintas situaciones‚ como la infección urinaria o la prostatitis‚ habitualmente el médico solicita otras pruebas‚ como el cultivo de orina.

El PSA libre se suele solicitar cuando el PSA total se encuentra moderadamente elevado. Este resultado proporciona información adicional al médico sobre si el paciente presenta o no un riesgo elevado de padecer un cáncer de próstata y le ayuda en la decisión de realizar o no una biopsia de próstata.

El PSA total puede solicitarse en pacientes diagnosticados de cáncer de próstata para verificar la eficacia del tratamiento‚ y a intervalos regulares después del tratamiento para la detección precoz de recidivas. También se solicita a intervalos regulares cuando el médico decide no tratar a un paciente con cáncer de próstata y se mantiene a la expectativa de ver como va evolucionando para iniciar el tratamiento.

El análisis cualitativo en orina o la prueba cuantitativa en sangre se suelen solicitar a partir de los 10 días de la falta de menstruación ante la sospecha de embarazo. En algunas pacientes‚ puede ser necesario solicitar durante varios días análisis seriados de hCG en sangre (método cuantitativo) para descartar un embarazo ectópico y en algunos casos de abortos. El médico puede también solicitar la determinación cuantitativa de HCG cuando sospeche la presencia de enfermedad trofoblástica o de un tumor de células germinales. En estos casos‚ se puede evaluar a intervalos regulares para la monitorización de la efectividad del tratamiento y para la detección precoz de recurrencia.

La concentración de progesterona se mide:

  • Como parte de un estudio de infertilidad‚ cuando una mujer tiene problemas para quedarse embarazada y se quiere saber si ovula bien; se suele solicitar la prueba varias veces durante un mismo período menstrual para observar las variaciones en su concentración.
  • Para saber si se ha producido la ovulación y para evaluar la respuesta al tratamiento inductor de la ovulación.
  • Cuando síntomas o signos como dolor abdominal y sangrado sean sugerentes de embarazo ectópico o aborto.
  • Para monitorizar la eficacia del tratamiento con progesterona en mujeres que necesitan este tratamiento para mantener el embarazo.
  • Para monitorizar el estado de la placenta y del feto en un embarazo de riesgo.
  • Cuando una mujer no embarazada tiene sangrados menstruaciones anormales.

La determinación de las concentraciones de prolactina puede solicitarse cuando:

  • Una persona presenta síntomas de un prolactinoma como dolores de cabeza inexplicables‚ alteraciones visuales y/o algún tipo de secreción por el pezón.
  • Una mujer es infértil o presenta menstruaciones irregulares.
  • Un varón presenta síntomas como disminución del apetito sexual (libido)‚ secreciones por los pezones‚ o infertilidad o niveles bajos de testosterona.
  • Cuando una persona tiene un prolactinoma‚ las concentraciones de prolactina pueden ser útiles para monitorizar la evolución del tumor y su respuesta al tratamiento. También pueden ser útiles‚ a intervalos regulares‚ para detectar la recurrencia (reaparición) de prolactinomas.

La determinación de prolactina puede solicitarse‚ junto con la de otras hormonas como la hormona del crecimiento‚ ante la sospecha de un trastorno hipofisario como el hipopituitarismo. A veces pueden monitorizarse las concentraciones de prolactina cuando un individuo padece alguna enfermedad o está tomando alguna medicación que puede afectar a la producción de dopamina.

El médico puede solicitar un Examen de la hormona estimulante de la tiroides (TSH) cuando un individuo presenta síntomas de hipertiroidismo o hipotiroidismo y/o cuando se tiene una glándula tiroidea aumentada de tamaño. También la medida de TSH puede solicitarse a intervalos regulares para monitorizar la eficacia de un tratamiento de un trastorno tiroideo conocido en un paciente dado.
Es importante saber que el cribado mediante TSH se realiza regularmente a todos los recién nacidos como parte de un programa para la detección precoz de anomalías en recién nacidos.

Entre los síntomas y signos de hipertiroidismo se incluye:

  • Aumento de la frecuencia cardíaca.
  • Ansiedad.
  • Pérdida de peso.
  • Dificultades para dormir.
  • Temblores en las manos.
  • Debilidad.
  • Diarrea (a veces).
  • Sensibilidad a la luz‚ trastornos de la visión.
  • Afectación ocular (no siempre): hinchazón alrededor de los ojos‚ sequedad‚ irritación‚ y en algunos casos‚ ojos abultados o saltones.

Entre los síntomas y signos de hipotiroidismo se incluye:

  • Aumento de peso.
  • Sequedad de piel.
  • Estreñimiento.
  • Intolerancia al frío.
  • Engrosamiento o hinchazón de la piel.
  • Caída del cabello.
  • Fatiga.
  • Irregularidades menstruales en las mujeres.

Una prueba de T4 total o de T4 libre se solicita principalmente ante un resultado anómalo del Examen de la hormona estimulante de la tiroides (TSH). A veces‚ la T4 puede haberse solicitado junto con la TSH para obtener una evaluación más completa del sistema de retroalimentación de la hormona tiroidea. Estas pruebas suelen solicitarse cuando una persona presenta síntomas de hipertiroidismo o de hipotiroidismo.

A veces‚ la T4 o la TSH se solicitan como pruebas de cribado en análisis de sangre rutinarios. En personas con trastornos tiroideos conocidos‚ la TSH y a veces la T4 se solicitan a intervalos regulares para monitorizar la eficacia del tratamiento. En embarazadas con trastornos tiroideos‚ es probable que el médico solicite pruebas de función tiroidea al principio y al final del embarazo‚ así como después del parto para controlar tanto a la madre como al bebé; también en recién nacidos se realiza habitualmente un cribado de la función tiroidea como parte de un programa de detección precoz neonatal.

El examen de la hormona foliculoestimulante (FSH) se pide‚ tanto en hombres como en mujeres‚ como parte del estudio de la infertilidad y los problemas hipofisarios y gonadales.
La FSH se solicita cuando los ciclos menstruales son irregulares o ya no se producen para establecer si una mujer ha alcanzado ya la menopausia.
La FSH y la LH también pueden ser útiles en chicos y chicas que presentan signos y síntomas de pubertad precoz o retrasada. La determinación de LH y FSH puede ayudar a distinguir entre síntomas benignos y una enfermedad. Una vez se conoce que los síntomas obedecen a la presencia de una enfermedad‚ pueden realizarse pruebas adicionales para establecer su causa.

Los signos de pubertad son:

  • Aumento del tamaño de los pechos en las mujeres.
  • Crecimiento del vello púbico.
  • Aumento del tamaño de los genitales en hombres.
  • Inicio de la menstruación en las mujeres.

Si alguno de estos síntomas aparece fuera del rango de edad establecido para el inicio de la pubertad‚ se ha de sospechar alguna patología hipotalámica‚ hipofisaria‚ gonadal (ovárica o testicular) o de otros órganos.

 OTROS ESTUDIOS

Se recomienda realizar un estudio del semen cuando se sospechan problemas de fertilidad en un individuo o en la pareja. Los factores masculinos están implicados en aproximadamente un 50% de los casos de infertilidad; en caso de que existan factores masculinos el estudio del semen es necesario para poder determinar la causa de la infertilidad y‚ en caso de que estuviera indicado‚ para determinar la viabilidad de la utilización de técnicas de reproducción asistida para facilitar el embarazo. También es típico solicitar un estudio del semen después de la realización de una vasectomía‚ para confirmar el éxito de la intervención quirúrgica; la prueba se repetirá hasta que en las muestras de semen no aparezca ningún espermatozoide.

El estudio del semen en la infertilidad debe realizarse en un mínimo de dos muestras recogidas como mínimo en un intervalo de siete días‚ e incluso repetirse al cabo de unos dos o tres meses. El número de espermatozoides y la consistencia del semen pueden variar día a día‚ y por otra parte existen situaciones que pueden afectar transitoriamente tanto al número de espermatozoides como a su movilidad. En caso de que en el estudio del semen se detecten anomalías‚ el análisis se repetirá a intervalos regulares pautados por el especialista.

Se recomienda lo siguiente:

  • El cribado con la citología vaginal no debería de realizarse antes de los 21 años.
  • La citología vaginal debería realizarse cada 3 años a todas las mujeres con edades comprendidas entre 21 y 30 años.
  • Entre los 30 y los 65 años‚ debería realizarse cada 5 años la citología vaginal y la prueba del ADN del VPH‚ aunque también se acepta la realización exclusiva de una citología vaginal cada 3 años.
  • Después de los 65 años‚ no es necesario ningún tipo de cribado si se han seguido las pautas anteriores con cribados adecuados y la mujer no presenta historia de cáncer de cuello de útero.

Se considera como cribado adecuado el hecho de tener 3 resultados negativos consecutivos a la citología vaginal o bien 2 resultados negativos consecutivos al ADN del VPH en los últimos 10 años‚ siempre y cuando no hayan transcurrido más de 5 años desde el último cribado.

Mujeres con:

  • Infección por el VIH.
  • Afectación del sistema inmune (supresión) por otras causas‚ como por ejemplo un trasplante de un órgano.
  • Exposición al dietilestilbestrol (DES) durante el embarazo.
  • Tratamiento previo debido a un cáncer cervical o debido a una neoplasia cervical intraepitelial.

 También es posible que se solicite una citología vaginal a mujeres promiscuas‚ embarazadas‚ mujeres con sangrados menstruales anormales‚ dolor‚ úlceras‚ flujo vaginal abundante o picor.

El médico puede solicitar uno de los análisis de H. pylori para determinar si existen evidencias de enfermedad por este microorganismo cuando se experimenta dolor gastrointestinal y síntomas propios de úlcera. Estos análisis también pueden solicitarse después de finalizar el tratamiento antibiótico prescrito‚ para demostrar que las bacterias de H. pylori ya no están presentes en el organismo. Sin embargo‚ no se realiza habitualmente un análisis de seguimiento a todos los pacientes.

Entre los síntomas se incluyen:

  • Dolor abdominal intermitente.
  • Pérdida de peso.
  • Indigestiones.
  • Sensación de plenitud‚ hinchazón.
  • Náuseas.
  • Eructos.

Entre los síntomas que requieren una atención médica inmediata se incluyen la presencia de un dolor abdominal agudo‚ de inicio súbito y persistente‚ la presencia de heces sanguinolentas o negruzcas‚ o la aparición de vómitos de sangre o de vómitos en forma con consistencia o aspecto de poso de café.

 CÁNCER (MARCADORES TUMORALES)

La determinación del CEA puede solicitarse cuando se ha diagnosticado ya un cáncer de colon u otros tipos específicos de cáncer. Se mide antes de iniciar el tratamiento y posteriormente de manera regular para evaluar la respuesta al tratamiento y detectar posibles recidivas. Algunas veces se solicita el CEA cuando existe una elevada sospecha de cáncer‚ antes de que se haya establecido el diagnóstico. Este no constituye el uso más común de la prueba ya que puede aumentar en diversas situaciones; no obstante‚ puede proporcionar información valiosa al médico. Ocasionalmente‚ si el médico sospecha que el cáncer ha metastatizado‚ se puede solicitar la determinación de CEA en líquidos biológicos distintos de la sangre (por ejemplo‚ peritoneal o pleural).

El médico puede solicitar la determinación de AFP cuando:

  • Sospeche que el paciente esté afectado de cáncer de hígado u otras neoplasias malignas como de testículo u ovarios. Puede por ejemplo sospecharse cáncer si se palpan masas abdominales o si las pruebas de imagen dan resultados compatibles con tumores.
  • Desee realizar el seguimiento del paciente con enfermedad hepática crónica ante la sospecha de desarrollo de carcinoma hepatocelular u otro tipo de cáncer de hígado.
  • Desee evaluar la eficacia del tratamiento en pacientes afectos de cáncer de hígado‚ testículos u ovarios.
  • Desee monitorizar una posible recurrencia del cáncer.

Se pueden solicitar una o más pruebas relacionadas con el hierro cuando se obtienen resultados anormales en un hemograma‚ como valores de hematocrito o hemoglobina bajos‚ o cuando el médico sospecha que la persona presenta un déficit de hierro a partir de los signos y síntomas presentes‚ como:

  • Fatiga o cansancio crónicos.
  • Mareos.
  • Debilidad.
  • Dolores de cabeza.
  • Palidez de la piel.

La determinación de hierro en sangre‚ y en algunas ocasiones la prueba de TIBC y de ferritina‚ pueden solicitarse cuando una persona presenta síntomas que el médico sospecha que se deben a un exceso de hierro en el organismo. Estos incluyen:

  • Dolor en las articulaciones.
  • Fatiga‚ debilidad.
  • Falta de energía.
  • Dolor abdominal.
  • Pérdida del apetito sexual.
  • Problemas cardíacos.

También se solicita la prueba ante la sospecha de que un niño ha ingerido una cantidad excesiva de comprimidos de hierro‚ se solicita una prueba de hierro para detectar y ayudar a evaluar la gravedad de la intoxicación.

La Hemoglobina Glicada puede solicitarse con finalidades de cribado o de diagnóstico en un chequeo rutinario o cuando se presentan signos y síntomas sugestivos de diabetes como:

  • Aumento de la sensación de sed.
  • Aumento del deseo de orinar.
  • Fatiga.
  • Visión borrosa.
  • Retraso de la cicatrización de heridas.

Dependiendo del tipo de diabetes‚ del control de la diabetes‚ y de su médico‚ la A1c puede controlarse entre 2 y 4 veces al año. Se recomienda la medida de la A1c como mínimo dos veces al año. Además también debe solicitarse en el momento del diagnóstico de la diabetes y‚ más frecuentemente‚ si la diabetes está mal controlada.

PRUEBAS ESPECIALES

Los ANA se solicitan cuando un paciente presenta síntomas y signos asociados al LES o a otro trastorno autoinmune. Pueden también solicitarse en pacientes que ya han sido diagnosticados de una enfermedad autoinmune‚ pero en los que el médico sospecha que puede coexistir algún otro trastorno autoinmune añadido.

Los pacientes con enfermedades autoinmunes pueden presentar una gran variedad de síntomas‚ como décimas de fiebre‚ dolor articular‚ fatiga y/o erupciones cutáneas inexplicables que además van cambiando a lo largo del tiempo.

La vitamina B1 y el folato se solicitan cuando en un hemograma los hematíes aparecen aumentados de tamaño. Este aumento de tamaño de los hematíes queda reflejado en los índices eritrocitarios‚ concretamente en el VCM (volumen corpuscular medio). También se pueden solicitar cuando:

  • Una persona presenta síntomas que sugieren déficits de vitamina B1 o folato tales como cansancio‚ debilidad‚ mareos y lesiones o irritación en la boca o en la lengua.
  • Cuando un individuo presenta síntomas de lesión nerviosa‚ como hormigueo‚ quemazón o insensibilidad en manos‚ brazos‚ piernas y/o pies.
  • Se pueden solicitar como parte de un chequeo del estado nutricional cuando una persona presenta síntomas de malnutrición o de malabsorción.
  • Cuando un lactante presenta déficits de vitamina B1 o de folato‚ se deben realizar estas determinaciones también a la madre para ver si es ella la que padece el déficit que les está afectando a ambos.
  • Cuando una persona‚ especialmente si es mayor‚ presenta trastornos de comportamiento o mentales como irritabilidad‚ confusión‚ depresión y/o paranoia.

Los resultados se entregan generalmente como positivo o negativo indicando la presencia o ausencia de los anticuerpos IgG e IgM para cada uno de los agentes infecciosos incluidos en el panel TORCH. Lo normal sería que no se detectaran anticuerpos de tipo IgM (“indetectable o negativo”) en la sangre (ni de la madre ni del hijo).

La presencia de anticuerpos IgM indica una infección actual o reciente por el microorganismo en cuestión.

La presencia de anticuerpos IgM en el recién nacido indica una elevada probabilidad de que exista esa infección. Los anticuerpos IgM producidos por la madre no pueden atravesar la placenta y‚ por tanto‚ la presencia de este tipo de anticuerpos sugiere claramente la existencia de una infección activa en el niño. La presencia de anticuerpos IgG junto con la ausencia de los IgM en el recién nacido puede reflejar la transferencia pasiva de los anticuerpos maternos y no indica una infección activa en el niño.

La presencia de anticuerpos IgM en una mujer embarazada sugiere la existencia de una infección reciente por el virus o parásito. Deben realizarse más pruebas para confirmar este resultado ya que la presencia de los anticuerpos IgM puede deberse a otras razones. La presencia de anticuerpos IgG en una mujer embarazada puede ser un signo de una infección antigua por alguno de estos agentes infecciosos. Mediante el análisis de una segunda muestra sanguínea obtenida dos semanas más tarde‚ puede compararse los niveles de anticuerpos. Un incremento en la concentración del anticuerpo IgG en la segunda muestra sanguínea sugiere la presencia de una infección reciente por el agente infeccioso.

La determinación de cortisol suele solicitarse cuando el paciente presenta síntomas que sugieren un aumento de los niveles de cortisol y un síndrome de Cushing‚ como:

  • Hipertensión.
  • Hiperglicemia.
  • Obesidad‚ especialmente localizada en el tronco.
  • Fragilidad cutánea.
  • Estrías de color púrpura localizadas en el abdomen.
  • Pérdida de masa y debilidad muscular.
  • Osteoporosis.

La prueba de cortisol también puede solicitarse cuando una persona presenta síntomas que sugieran unos niveles bajos de cortisol‚ insuficiencia suprarrenal o enfermedad de Addison‚ como:

  • Pérdida de peso.
  • Debilidad muscular.
  • Fatiga.
  • Hipotensión.
  • Dolor abdominal.
  • Manchas oscuras en la piel; esto acontece en la enfermedad de Addison‚ pero no en la insuficiencia suprarrenal secundaria.

Las mujeres pueden tener menstruaciones irregulares y aumento de vello facial; en la infancia puede existir un retraso del desarrollo y una baja estatura. A veces‚ se puede desencadenar una crisis adrenal por la combinación de unos niveles bajos de cortisol con estrés; esta situación puede poner en peligro la vida del individuo y requiere atención médica inmediata. Los síntomas de esta crisis pueden incluir:

  • Dolor localizado en el abdomen‚ parte inferior de la espalda o piernas de aparición brusca.
  • Vómitos y diarrea‚ que llevan a deshidratación.
  • Hipotensión
  • Pérdida del nivel de conciencia.